super copa de España
«Pues aquí estamos», suspiraba este martes a mediodía un directivo del Real Madrid , mientras cruzaba la recepción del hotel Hilton de Yeda. Él, como todos los primerizos en Arabia Saudí , movía la cabeza con asombro cuando en los corrillos se cantaban anécdotas siempre sorprendentes para el recién llegado a esta severa monarquía islámica. Las dos primeras salas de cine abiertas hace unos meses (y sus sesiones de madrugada en verano para evitar el calor), los discretamente deportados en el Dakar por meter alcohol en su equipaje... Algún periodista, por si acaso, dejó el lunes por la noche en el avión su bocadillo de lomo ibérico sin empezar. No vaya a ser. Las restricciones con el cerdo son serias, aunque nada que ver con los insensatos que se la juegan con la bebida. A las horas de estar en Yeda llega el susurro de que sólo en ciertos circuitos diplomáticos se puede conseguir vino de estraperlo, a 250 euros la botella mediocre. Y el Vodka (malo), a 400 .